Las resistencias de película de carbono también son famosas y ampliamente utilizadas debido a su fiabilidad y bajo coste. Se forman depositando una fina capa de carbono sobre un sustrato aislante y cortándola en espiral para obtener el valor de resistencia deseado. La potencia nominal de estas resistencias, que puede ser de 1/2 vatio, 1/4 vatio, 1 vatio, etc., indica la potencia máxima que puede disiparse sin dañarlas.
Resistencias de película de carbono de 1/4 de vatio: son las más comunes y una buena opción para aplicaciones de uso general que requieren baja disipación de potencia. Son pequeñas y se utilizan comúnmente en proyectos de electrónica de consumo y de construcción para aficionados.
Película de carbono de 1;2 W: están diseñadas para una potencia mucho mayor y, a veces, se utilizan en aplicaciones de mayor potencia, como amplificadores de audio y fuentes de alimentación.
Están clasificados para una potencia superior a 0,125 W (1/8 W), lo que significa que ofrecen mayor corriente y voltaje antes de sobrecalentarse. Se utilizan generalmente en circuitos de potencia, controles de motores y otras aplicaciones que requieren una mayor potencia nominal.
Las resistencias de película de carbono son inherentemente estables con buena tolerancia y bajo ruido, lo que las hace adecuadas para muchos diseños.



